Miluna, el hotel burbuja para dormir contemplando estrellas

Situado a una hora de Madrid, este hotel burbuja tiene la escapada romántica perfecta: cercana, íntima, diferente y en plena naturaleza

Desconectar, salir de la zona de confort, vivir nuevas experiencias, estar en contacto con la naturaleza, respirar aire puro… parecen ser cosas que cada vez buscamos con más frecuencia para escapar de la ajetreada y ruidosa rutina diaria. Miluna es un hotel burbuja en el que podemos encontrar todo eso y más. 

Intimidad a cielo abierto, es lo que reza en su descripción. Y no es otra cosa que desconectar al ritmo de la naturaleza, a la intemperie y bajo las estrellas. Eso sí envueltos en un entorno íntimo, privado y con todas las comodidades de un hotel convencional. 

luna neptuno
Luna Proteo ©Ana María Pareja

Pero, ¿qué es eso de hotel burbuja? Se trata de habitaciones –aquí se llaman lunas– en forma de esfera hinchable y con el techo y la parte frontal transparentes. Dentro, la cama king size, los amenities de lujo, el mobiliario y la climatización lograrán que nos sintamos como en un hotel cinco estrellas.

Para llegar a la luna basta con conducir hasta el pueblo toledano de Hormigos, a tan solo 90 kilómetros de Madrid. Luego, adentrarse unos 2 kilómetros por un camino de tierra hasta vislumbrar el perfil redondeado de las cuatro lunas de Júpiter. Calisto, Ganímedes, Europa e Ío, inauguraron el proyecto, que vio la luz en septiembre de 2018.

En diciembre de 2019 se añadieron dos Suites Superior y dos Suites Superior Premium. Las primeras conocidas como lunas de Neptuno (Proteo y Nereida) y las segundas, como lunas de Saturno (Titán y Pandora). Ambas cuentan con una espléndida bañera de hidromasaje exterior y las premium cuentan, además con un módulo adicional con sala de estar y sofá. 

amanecer hotel burbuja
Amanecer desde la cama ©Ana María Pareja

Íntima intemperie

Hay escapadas románticas de todo tipo, la de Miluna mezcla a la perfección lo más salvaje con lo más íntimo. Cada luna está ubicada en una parcela privada rodeada de arbustos naturales desde la cual puedes disfrutar del paisaje –de día y de noche– sin que te vean a ti. 

Así que puedes estar tranquilo en tu propio jardín o tomar un baño en la bañera al aire libre –solo en las Suites–. También, relajarte en las tumbonas o en la cama a ver las estrellas. Esto último es posible gracias a que este hotel burbuja está ubicado en una finca aislada de la contaminación lumínica y en plena naturaleza. 

«Aquí cada árbol está colocado de una forma estratégica. Tú puedes ver todo lo que hay a tu alrededor, pero nadie te ve a ti». Cuenta Jacobo de Llanza, uno de los tres socios fundadores de este proyecto. Él, junto a Alejandro Bosch y Victor Messa decidieron dejar atrás sus trabajos en Barcelona, para conquistar la luna desde Castilla La Mancha. 

despertar en la luna
El desayuno viene en cesta de picnic ©Ana María Pareja

En el interior de las lunas encontramos un telescopio, libros sobre astronomía y un antifaz para quienes prefieran prolongar el sueño. Aunque mi consejo es no usarlo y dejarse cautivar por la magia de ver el amanecer desde la cama en semejante entorno.

Gastronomía de km 0

Un huerto propio y una buena relación con productores de la zona son los pilares de la cocina de Miluna, inspirada en la naturaleza. En su propuesta gastronómica los productos de proximidad y de temporada son lo más importante. El pan de masa madre de un obrador del pueblo, los tomates del huerto de un vecino, el vino de una bodega cercana. 

El hotel cuenta con un restaurante, en cuya carta encontramos entrantes como croquetas caseras de varios sabores, hummus con crudités o tablas de quesos. De los fuertes, los favoritos de los fundadores son las costillas ibéricas con mostaza o la carrillera de ternera con parmentier trufado. Además de comer en la casa principal, podemos pedir que nos lleven la cena a la luna.

cena de proximidad
Pan de masa madre, croquetas y hummus ©Ana María Pareja

A la mañana siguiente el desayuno llega en una cesta de picnic con la selección de productos que cada huésped eligió la noche anterior. Una bebida fría y otra caliente, fruta o yogur, jamón, queso, bizcocho, croissant… Lo suficiente para afrontar el día con energía. 

Porque hay mucho por hacer, desde disfrutar de la piscina exterior si es verano hasta una ruta en bicicleta por los alrededores. También hay catas de vino o aceite, paseos a caballo, senderismo, visitas a ciudades históricas cercanas. Luego, un masaje y un baño en el flotarium –una piscina donde tendrás la sensación de levitar–, son ideales para terminar la mejor escapada romántica. 

Pensado para parejas –no se aceptan niños ni mascotas–, una noche romántica en Miluna es lo que necesitas para escapar de la rutina. Este hotel burbuja de Castilla La Mancha es una experiencia íntima, distinta, cercana, deliciosa y muy especial.

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